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El problema de la obesidad en los perros

¿En qué momento podemos considerar que nuestro perro ha superado la condición de sobrepeso para ingresar en la obesidad? En forma general, se considera que un perro experimenta sobrepeso cuando tiene un peso corporal que rebasa en más del diez por ciento el peso que debería tener de manera ideal. En cambio, un perro se considera como obeso si tiene un peso que rebasa el margen ideal en un veinte por ciento. Vale la pena comentar más y de mejor modo el problema de la obesidad en los canes. A eso justamente dedicaremos las líneas siguientes.

Así como sucede con los seres humanos, la obesidad es un problema en aumento permanente en la población canina. Es una complicación corporal que deriva tarde o temprano en distintos problemas físicos para el animal, como, por ejemplo, dolores en las articulaciones o movilidad limitada.

Los alcances de la obesidad canina

 En España, Estados Unidos y muchos otros países del mundo, se tienen estadísticas similares: un cincuenta por ciento de los perros, aproximadamente, padecen sobrepeso y cerca del veinte por ciento de los canes experimenta obesidad. Afortunadamente, esto, incluso en las circunstancias más severas, tiene una posible solución veterinaria si se le detecta en tiempo y forma. Una vez que se ha identificado el problema y se emprenden las medidas convenientes, hay muchas posibilidades de que se revierta esa condición y el animal recupere la salud.

Por supuesto, no siempre resulta sencillo solucionar el problema de la obesidad canina, aunque resulta estimulante conocer mejor las condiciones que la propician y las maneras más recomendables para prevenirla.

Cómo se genera la obesidad canina

De entrada, hay que mencionar algo básico en cuanto a la obesidad en los perros: cuando un can acumula grasa de manera poco normal, o en exceso, ello implica diferentes riesgos para la salud, en tanto que se presentan alteraciones nocivas en su metabolismo y se propicia la ocurrencia de variadas patologías.

Por ejemplo, los perros que padecen obesidad son proclives a experimentar complicaciones como la pancreatitis, diabetes, problemas respiratorios o articulares y una patente afectación en su tiempo de vida. Son patologías directamente relacionadas con la obesidad canina, por la acumulación de calorías en exceso con relación a sus necesidades corporales, lo cual se traduce en una notable acumulación de grasa.

Factores que favorecen la aparición de la obesidad canina

Con respecto a los factores que producen la aparición de la obesidad canina hay que mencionar los siguientes: ofrecerles alimento en exceso a las mascotas o que este alimento tenga demasiadas calorías. También ofrecerles una dieta poco equilibrada a los perros, un régimen alimenticio que no resulte adecuado a su edad, raza y peso, favorece la aparición del sobrepeso y la obesidad.

Un perro con un estilo de vida sedentario, con poca actividad física, también le abre la puerta a una acumulación desmedida de grasa corporal.

El combate a la obesidad y el sobrepeso en los perros

Para combatir la obesidad canina resulta indispensable acudir con el veterinario, para que este experto determine la correcta cantidad de calorías que un can precisa de consumir cotidianamente con su alimento. Debe ser una alimentación acorde con la edad, tamaño corporal y actividades físicas desarrolladas cotidianamente por el perro.

Mejorando la dieta cotidiana de los perros

Hay que poner especial atención con las sobras alimenticias que se le ofrecen al perro. La manera en la que se cocinan los alimentos para las personas por lo general incluye grandes cantidades de grasas y de sal. Todo ello es de graves consecuencias para la salud del perro, cuando se le ofrece un alimento preparado de esa manera.

También es recomendable observar la cantidad de alimento que se le ofrece cotidianamente al perro. Ciertas enfermedades en los perros alteran el metabolismo y la capacidad digestiva de los perros. Ese es el caso de ciertas alergias o casos de intolerancia alimenticia. Para que el animal no experimente hambre y estrés, lo mejor es dividir una ración alimenticia dividida en varias tomas.

Resulta tan positivo como indispensable propiciar que el perro desarrolle actividad física cotidiana. Si un perro corre de modo cotidiano, esto implica un consumo de energía hasta tres veces mayor a lo que experimentaría con tan solo caminar.

 

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